“Solo qu3r3mos un poco de amor” de Raúl Perrone
Por Pablo Flote La cámara estenopeica y el vocoder funcionan de forma similar: capturan las formas básicas, amplias de su materia correspondiente. La luz, las formas, los colores no tan nítidos o definidos de la imagen; las ondas, el sonido sin modulaciones precisas del audio. Raúl Perrone aprovecha ambas herramientas para seguir los pasos de Luis y Tanguita, quien es algunos años más joven que él, por las calles de Ituzaingó. Las indefiniciones de lo audiovisual nublan los bordes de lo aprehensible y, así, como a los muchachos que viven la violencia de los márgenes, se obstruye la percepción de un deseo profundo y a veces imposible de comunicar, el amor, el ser querdix. Como escuchar un conversación ajena al caminar en la calle, Solo qu3r3mos un poco de amor (Argentina, 2026) acoge la inteligibilidad de una lengua inexistente, limítrofe, la cual, sin embargo, se esclarece con subtítulos que, de pronto, permiten detectar al oído los males (violencia, drogas, abandono) y los anhelos (a...