“No tengo boca, aun así debo gritar” de Diego Murillo y Eduardo Andrés Díaz
Por Pablo Gamba En el Festival de Locarno, en la competencia internacional por el Leopardo del Mañana, se estrenó No tengo boca, aun así debo gritar (Venezuela-Estados Unidos, 2026). Lo codirigieron dos venezolanos. Uno es Diego Andrés Murillo. Este es el sexto cortometraje que realiza en torno al tema de la migración y hemos escrito sobre todos los anteriores en Los Experimentos . El otro es Eduardo Andrés Díaz, productor de dos cortos de Murillo, Antílope (Venezuela-Estados Unidos, 2019) y Te seguimos buscando (Venezuela-Estados Unidos, 2025), entre otras películas. Esta es su ópera prima como director. La exploración de las posibilidades narrativas de la imagen electrónica es una de las características más destacadas de No tengo boca, aun así debo gritar. Parte del proceso de realización del cortometraje fue en la residencia Nouvelle Bug, en Revine Lago, Italia, que se especializa en cine experimental digital. Para Murillo es la culminación de una búsqueda que...