“Buenas noches” de Matías Szulanski
Por Salvador Savarese Es interesante lo que está pasando con la comedia argentina actual. Históricamente, durante la época de los grandes estudios, gracias a grandes despliegues de producción y directores de la calidad de Carlos Schlieper, se pudieron hacer comedias como Cita en las estrellas (Argentina, 1949) o Cuando besa mi marido (Argentina, 1950), comparables en ritmo y sofisticacion a las Hollywoodenses. Después del fin de los grandes estudios y la muerte de estos directores —y más allá de ejemplos aislados como Pajarito Gómez , una vida feliz (Argentina, 1965) de Rodolfo Kuhn— cuesta encontrar hasta mediados de los años ‘90 una búsqueda consciente y sistemática por parte de un director de explorar los mecanismos de la comedia. Recién en esa época apareció en el terreno de la producción mainstream el cine de Juan José Campanella, con sus comedias dramáticas. En el ámbito del cine de corte más independiente, apareció la figura casi quijotesca de Martin Rejtman, que ...